QUE ES LA OBESIDAD INFANTIL
La obesidad infantil es uno de los problemas de salud
pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando
progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el
medio urbano. La prevalencia ha aumentado a un ritmo alarmante. Se calcula que
en 2010 hay 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los que cerca de 35 millones viven en países en desarrollo.
Los expertos calculan que el 80% de los
niños y adolescentes obesos continuarán siéndolo cuando lleguen a adultos si no
se adoptan las medidas oportunas. En los últimos 40 años, la obesidad
infantil se ha duplicado en Estados Unidos, mientras que, en España, más de
la mitad de los adultos son obesos o tienen sobrepeso, trastornos que afectan
al 28% de los niños españoles, que podrían ver mermada su esperanza de vida por
ello.
Hay que distinguir el sobrepeso de la
obesidad. Una persona tiene sobrepeso cuando su peso está por encima del
aconsejado en relación con la talla, y esto se calcula con el IMC o índice de
masa corporal. Se considera que existe sobrepeso cuando el IMC se encuentra
entre 25 y 29,9, mientras que a partir de un IMC 30 se considera que la persona
es obesa.
El sobrepeso y la obesidad se definen como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud».
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir
siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades
más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares.
Resulta difícil
encontrar una forma simple de medir el sobrepeso y la obesidad en niños y
adolescentes porque su organismo sufre una serie de cambios fisiológicos a
medida que van creciendo.
La causa
fundamental del sobrepeso y la obesidad infantiles es el desequilibrio entre la
ingesta calórica y el gasto calórico. El aumento mundial del sobrepeso y la
obesidad infantiles es atribuible a varios factores, tales como:
- El cambio dietético mundial hacia un aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos con abundantes grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes saludables.
- La tendencia a la disminución de la actividad física debido al aumento de la naturaleza sedentaria de muchas actividades recreativas.